Hace unos días, una cadena de televisión local despidió a la única periodista que tenía en plantilla. Ahora esa plantilla se puede contar con los dedos de una mano y sobran dedos, pero, eso sí, tiene director y subdirector, aunque de indios anden cortos.

Me dicen que el argumento para despedir a la periodista fue que “para hacer un informativo en televisión no hace falta un periodista, solo hay que ir leyendo las noticias del periódico”. Debe ser la nueva televisión: a la mierda la inmediatez, la imagen como soporte fundamental, la profesionalidad… basta un tipo enseñando la calva a la cámara inclinado sobre el periódico del día. Vaya tela.

También me dicen que otro argumento de otro de los jefecillos fue que no hace falta estudiar para ser periodista, que se aprende en la calle…, desde luego, no hay más que verle a él para refutar esa teoría. Menos mal que no le ha dado por la medicina, si no es capaz de ponerse a operar con un manual de bricolaje y, si sale mal, al depósito y pasamos al siguiente, que ya iré aprendiendo.

Lo dicho, unos genios.