domingo, 13 de julio de 2008 21:45
Juan Zambrano
¿Ande están los eavis?
Oleadas de camisas negras invaden Mérida. Acuden a ver a los Iron Maiden (pronunciar aironmaiden, creo). Las buenas gentes del lugar se ocultan en casa, no dejan a sus hijas salir a la calle, hordas de melenudos se adueñan de la ciudad, beben, fornican, buscan bronca... Pues no.
La verdad es que había más entradas que greñas. La verdad es que habían tomado el aparcamiento de Carrefour pero estaban todos sentados tranquilamente ¡bebiendo coca-cola!. La verdad es que lo más fuerte que les vi comprar (ojo, comprar, no llevarse por el morro ostentoreamente que diría Gil) fue ¡ron miel! Ni destrozaron, ni avasallaron, ni escandalizaron. Paseaban por las calles más barrigas que tatuajes. Me decía mi sobrino "¿estos son los temidos heavys?" No, estos son eavis, si acaso.
No quise ir al concierto. Me aterraba la idea de que alguien en mitad de una canción pidiera a los Iron por favor que bajasen la música, o coreasen que querían que tocaran Paquito el chocolatero o una balada para encender los mecheros. Me horrorizaba la idea de que la policía tuviese que emplear el material antidisturbios para hacer que saltasen un poco y se oyese algún grito.
Si he de elegir entre ellos y el rock, elegiré mi perdición. No sé si el heavy a muerto, pero sí sé que los eavis ya no son lo que eran.