AYER, POR PURA CASUALIDAD, me topé con la manifestación que salía de las antiguas "escuelas normales" -ver la foto- para pedir que el colegio de primaria hasta ahora allí ubicado abra de nuevo sus puertas en el próximo curso. No se les podrá negar a los manifestantes moderación en sus demandas.

Es estupendo, pensé, que desde muy pequeñitos, los niños (como los que se ve el la foto) sepan que pueden exigir públicamente que se respeten sus derechos. Y es menos estupendo que uno sepa que ese tipo de solicitudes les resbalan a quienes, más que a los ciudadanos, miran a quien movió el dedo que los colocó donde se encuentran.