viernes, 22 de febrero de 2008 23:13
Juan Corcobado
Agresiones sonoras
NO SUELO PONER AQUÍ las breves columnas, o como quiera que las llamemos, que aparecen con mi firma en la edición impresa de este periódico, de modo que no reproduciré la que bajo el título Capital ruidosa 2016 fue publicada el sábado, 23 de febrero de 2008. (Puede leerse pulsando aquí). Pero como tengo la prueba fotográfica de lo que en esa columna comentaba, a saber: la intolerable proliferación en Cáceres, a todas horas, en todas sus calles, de una zafia publicidad comercial que desde unos agresivos altavoces se mete en nuestros oídos sin que nadie, salvo el ilustrísimo ayuntamiento, supongo, les haya autorizado a ello, la ofrezco como prueba del delito. ¡Menos monsergas acerca de los méritos que a nuestra ciudad hacen acreedora de no sé qué designaciones europeas, expresadas a menudo por algunos personajillos/as :-) con un lenguaje que produce vergüenza ajena, y más respeto a los derechos de los simples vecinos que se conformarían con que no les trataran como si carecieran del mínimo sentido del buen gusto!