Aunque Diego me ha echado la bronca por olvidarme en el artículo sobre el tráfico de problemas importantes como la doble fila de Gil Cordero, que hace prácticamente que en sentido hacia la Cruz haya un solo carril o como el ruido que provocan los escapes de determinadas motos, hoy lo que toca es otro tema.

Estamos justamente en el corazón de la Navidad, hemos pasado la Nochebuena  y vamos sin freno a cerrar el año 2007.

Evidentemente cada uno pasa estas fiestas como le viene en gana, pero no podemos obviar que son unas fechas en las que se prima lo familiar, los hermanos hacen un esfuerzo por estar junto a sus padres, al menos en la Nochebuena. Otro gallo canta de cara al último día del año. Ahora, parece ser que lo “in” es escaparse con los amigos a una casita rural con encanto y despedir el año de esa guisa. En mi caso, el día de Nochevieja se presenta cargado de deporte y en familia. Por primera vez -no sabemos si última- mi mujer, mis dos hijos y yo vamos a correr juntos la San Silvestre de CC. En años anteriores lo hemos hecho mi hijo mayor y yo y la novedad, por tanto, estriba en la participación de las féminas, que este año se han decidido a participar en una prueba ya tradicional por estas fechas. Evidentemente para facilitar la participación masiva la organización propone un recorrido corto y fácil, unos cuatro kilómetros, saliendo desde la Plaza Mayor, Gran Vía, San Pedro, Cánovas arriba, Avenida de Alemania, Gabino Muriel, Moctezuma, Atahualpa, Antonio Hurtado y finaliza en el “Bombo de la Música” de Cánovas, donde se realiza un sorteo entre todos los participantes. Sorteo que, por cierto, en los años anteriores ha acabado con la paciencia de niños y mayores por su larga duración y lentitud. Esperemos que este año se haga de forma más rápida, entre otras cosas porque un 31 de diciembre no suele hacer precisamente buena temperatura si estás parado en la calle y porque quien más y quien menos tiene prisa para ir preparándose para  disfrutar de la última noche del año. En fin, ya contaremos el resultado de la experiencia deportiva familiar en otra ocasión, ahora lo que procede es desear a todos un feliz y próspero año 2008 y animar a la peque de la casa: ¡Ánimo Nuria, que tú puedes!.