Este no debería ser un asunto político, conviene simplemente aplicar la lógica, así de sencillo. En primer lugar hemos de escuchar a los profesionales, que de esto se supone que saben, y todos ellos parecen coincidir en que técnicamente no es la mejor solución.

 Así lo ha afirmado el Jefe del Servicio de Infraestructuras del Ayuntamiento de Cáceres, eso sí , a título individual, como simple ciudadano y vecino de la ciudad, lo que para mí tiene más valor si cabe. Pero es que, además, buceando por la red no se encuentran personas autorizadas y no mediatizadas que se manifiesten a favor del proyecto de Portaje. Yo especialmente me detengo en dos circunstancias de dicha obra: Primero, la distancia tan excesiva que debe tener la conducción de la red del agua, 65 kms. en el mejor de los casos, que en épocas de sequía serían muchos más porque al ser la capacidad de Portaje muy limitada (20 Hms) habría que traer el agua desde el pantano de Gabriel y Galán, es decir, desde Zarza de Granadilla, pasando por los embalses intermedios de “El Guijito” y de Valdeobispo. Y las pérdidas y fugas de agua de una red parecen directamente proporcionales a la longitud de la misma. En segundo lugar me preocupa el tremendo gasto de energía que se deberá llevar a cabo para la elevación del agua, que además se realizará en varias etapas hasta que se alcance la cota suficiente para que, por gravedad, llegue al pantano del Guadiloba. Ese gasto ingente, unido al del canon de las obras lo afrontaremos todos los que pagamos la tasa del agua en Cáceres.Digo yo si sería mucho pedir que se procediera a la constitución de un grupo de expertos independientes que llevasen a cabo un estudio riguroso y cuyas conclusiones fueran vinculantes para quien deba adoptar la decisión última. Pero, evidentemente, al haber elegido esta solución para asegurar el abastecimiento de agua a Cáceres y zona de influencia, ya no tiene vuelta atrás… a no ser que algún gallego lo remedie.