lunes, 21 de julio de 2008 3:38
Javier Figueiredo
I spent a long time waiting...but I was there
Hace veinte años ya tuve unas entradas para escuchar a Leonard Cohen. Aquel día me lo impidieron cuatro gotas de lluvia. Desde entonces he seguido escuchando sus canciones, leyendo y releyendo su poesía dibujada con voz grave. Ayer cumplí ese deseo que creí que se me escapaba. Estuve allí. Hallelujah! Y Leonard cantó más de veinte canciones de todas sus épocas. Nada más llegar nos invitó a danzar hasta el final y acabó cuando era hora de cerrar. Un trozo de poesía cantada sobre un escenario, 73 años de versos acompañados de unos músicos maravillosos y un coro que nos hizo sentir algo más que belleza. Gente de todos los lugares y muchas personas hablando en castellano. También encontré, al final, al mayor coheniano de Extremadura, el amigo Juan Luis, enfundado en su camiseta roja, la de la gira de 1993. Un cuarto de siglo siguiendo a un artista y veinte años esperando ese concierto que el agua truncó hace 20 años en la Plaza de Toros de Badajoz. Inolvidable.
