Esta semana ha aparecido en prensa algo que no debería haber sido noticia. Resulta que el PP ha denunciado que en el Colegio Público General Navarro de Badajoz se han retirado de las aulas los símbolos religiosos. Y digo que no debería haber sido noticia porque deberían haber sido eliminados todos los signos confesionales de edificios y actos públicos en 1978. No entraré a discutir la patética argumentación de Díez Solís, del PP extremeño, que considera el acto como una afrenta a la religión y a los sentimientos de los católicos.
Estas cosas se deberían haber solucionado hace tiempo y no hace falta ni darles publicidad: La Consejera envía una circular a los directores de los centros recordando que no debe haber en las aulas de los centros públicos simbología de ninguna religión particular... y ya está. Es que no hay que perder más tiempo en discusiones. ¿Acaso cree el Sr. Solís que en el colegio público de Talayuela debería haber una sala alfombrada con un mirhab orientado a la Meca?
Pues eso: coherencia.
Nota: La foto la tomé yo mismo, en febrero de 2006, en un colegio público de Badajoz, el más cercano geográficamente al General Navarro. El mes pasado continuaban en ese centro público las imágenes de ejecutados en cruz colgandode las paredes, incluso imágenes de una mujer, madre del ejecutado.