jueves, 14 de junio de 2007 22:24
Javier Figueiredo
Apuntarlo todo
Marcos, que tiene ocho años, va a todos lados con un bloc de alambre. Las tapas son verdes y la espiral ya no respeta la forma circular sino que traza elipses en los extremos y formas indescriptibles por el centro. Ahora empieza a escribir con soltura y lo apunta todo, desde un grafitti en la pared, que él cree que es un Pterodáctilo, hasta el número de la matrícula de un camión cargado de coches que se había parado en un semáforo.
Hoy estreno bloc (o blog). Y también tiene una parte verde. Y uno se maravilla de la posibilidad que tenemos hoy para ver la vida, recogerla en unas palabras, aderezarla de imágenes y exponerla para que la vean los amigos, los enemigos, los que te quieren y los que te odian. No se parece en nada al bloc de Marcos. ¿O sí?