LA HUELLA

 

 

escribir de ese día

es borrar las palabras

 

hubo un vacío

rotundo

al acercar mis labios

a tus manos hinchadas

las que guardaron para sí

tanta fatiga

 

desfallecían

en su propia espesura

la lengua silenciosa

la lóbrega semilla de las venas

el nudo de los huesos

el pulso

de un corazón cansado

 

hubo un vacío hondo

como un largo exilio desmedido

en la fisura sin tregua de su imagen

tachadura de nube

en el cielo de la tarde fragmentada

en el enigma

del miedo mismo

no fue un silencio

fue una irreparable vaciedad

siembra profunda

ahondada con mis dedos

memoria verbal

                          caligrafía

enhebrada en la lluvia

como esta lengua oscura que ahora lame

la tierra débilmente

hasta borrar el nombre

trazado con mis uñas poco antes

 

escribir de ese día

es borrar las palabras

 

igual que esa luz que fluye repetida

y sin aliento casi

se hace agua

 

así queda tu huella

vacía ya

desecha en barro

 

Angel Campos Pámpano