sábado, 14 de junio de 2008 5:36
Felipe Sánchez Barba
Jornadas de telecentros

Ayer tarde y esta misma mañana un fallo en el suministro de
ADSL, el enésimo fallo que se produce por parte de la compañía más importante de este país, me ha dejado fuera de juego, virtualmente hablando. La ya bautizada por mi, como
timofónica, sigue
fastidiandonos la libertad de uso de Internet y de cuando en cuando nos desconecta sin avisar, y lo peor de todo no tiene en cuenta estos fallos a la hora de pasarnos la factura. Más golpes, como el de los 900.000 euros que el Supremo por algunos
abusos en el mercado de ADSL, son lo que hacen que se le bajen los humos a este atajo de
mangantes. Pero, dejemos esto aquí, que ya nos dedicaremos un día, largo y tendido, a decirle a esta gente lo que realmente merecen que le digan y a denunciar los muchos despropósitos para con sus clientes, especialmente los que vivimos en el medio rural.
Mi intención, en la tarde de ayer, era hablar de unas interesantes
jornadas regionales sobre el uso y funcionamiento de los telecentros, esos lugares de encuentro en torno a las nuevas tecnologías, que desgraciadamente no se conocen lo suficiente por la mayoría de los ciudadanos. Existe una
red nacional de telecentros, es decir una serie de espacios públicos en los que es posible acceder al uso y disfrute de las nuevas tecnologías, al aprendizaje de la tecnología digital en lo que se llama en denominar "alfabetización tecnológica" y en intentar, siempre desde la promoción e impulso público,
dinamizar a la población en torno al uso de estas herramientas para mejorar nuestra calidad de vida.
Como casi todo lo que se financia con fondos públicos el disponer de un
telecentro cercano no es algo al alcance de todos. Existen muchos, pero no se llega a donde más falta hace, que todos sabemos que es a zonas recónditas y alejadas, donde normalmente no existe otra manera más solidaria y justa de llegar, para poder tener acceso a determinados recursos. A pesar de ello, creo que en estos lugares se realiza una buena labor, los resultados lo avalan, aunque necesitan de una mayor difusión y acercamiento. Conviene también resaltar que los
telecentros, no son
cibercafés, ni lugares público de acceso a Internet, aunque también
recojan entre sus funciones las propias de esos lugares. Los
telecentros son más bien escuelas de aprendizaje tecnológico, pero también centros de formación humana, dato este sumamente importante para algunas de las personas que asistieron a estas jornadas de
Mérida, como
Rafael Casado.
Allí fuimos algunos a ver cómo podíamos sumarnos a este carro de los telecentros, o mejor dicho que podíamos hacer para que las personas se metan en el mundo de las nuevas tecnologías e Internet, y realmente no obtuvimos la información que buscábamos. Sin embargo, si hemos ratificado nuestro convencimiento de que en regiones como Extremadura y con las oportunidades que desde la Administraciones se nos brindan, cara al uso de las TIC´S, no podemos dejar escapar la ocasión y debemos sumarnos a este carro, que sin lugar a dudas es el carro del futuro, de la modernidad, del conocimiento y del avance de las personas, hacia una sociedad globalizada pero equilibrada, menos agresiva desde el punto de vista de la igualdad y realmente atractiva.