martes, 19 de febrero de 2008 14:42
Felipe Sánchez Barba
Nace Kosovo, renace Cuba
Mucho ha cambiado la antigua Yugoslavia, fraccionándose en trozos
cargados de odio, represalias y con un sabor amargo que parece
impregnar la zona. Kosovo está en el punto de mira, su independencia de
Serbia le hace ser protagonista indiscutible de la actualidad en el
viejo continente, y no es para menos, pensando en que no estalle de
nuevo el polvorín en los Balcanes. En este nuevo estado, polémico en su
conformación todavía hay mucho que hacer y si realmente quieren la
independencia deberán comenzar a autogestionarse y a organizarse por sí
solos, incluida su defensa. Por otra parte, también es posible que
estemos asistiendo a un conflicto en la Unión Europea, que pueda
enfrentar a partidarios y detractores, y entremos en una guerra de
intereses poco favorable para la alianza.
En el plano internacional, hoy también nos despertamos con un
comunicado
del diario oficial de Cuba, Granma, por el que el considerado por
algunos dictador, Fidel Castro, ha renunciado al poder en este país
iberoamericano tras 32 años de gobierno -se dice pronto- y la puesta en
marcha de políticas controvertidas que inspiradas en el marxismo han
llevado a este país a situaciones dramáticas, especialmente para
quienes han padecido las secuelas de la misma, encarcelados,
perseguidos o incluso exiliados, además de otras consecuencias directas
de sus enfrentamientos míticos con los Estados Unidos, el país más
poderoso del mundo, que se ha traducido en continuos bloqueos
comerciales.

Algo
nos hacía presagiar ya esto, no de ahora, sino desde que su ingreso en
el hospital y sus esporádicas y teatrales apariciones en los medios,
nos alarmasen sobre la gravedad de sus dolencias y su posible renuncia,
a la que se ha resistido hasta el último momento, no sabemos si
presionado por su hermano o quizá temiendo algo más grave. En cualquier
caso yo creo y así lo considero que se trata de una excelente noticia,
no sólo para quienes sufren el exilio o las represiones de este sistema
obsoleto y alejado de los valores democráticos que caracterizan a la
mayoría de los países del mundo, sino para todo el planeta, que se
beneficiará, si finalmente se produce la apertura que esperamos, de
muchos recursos y potencialidades que esta tierra y sus gentes tienen.
Especialmente para España, Cuba es un destino, no ya turístico, sino de
conocimientos y de posibles estrategias comerciales y empresariales,
teniendo en cuenta la cercanía de ambos pueblos, y olvidando siempre
los turbulentos antecedentes históricos que siempre deberíamos enterrar.
Ahora
falta esperar a ver si esto realmente se produce, o por el contrario,
vamos a tener más de lo mismo, pues al fin y al cabo la sucesión se
realiza en una persona muy allegada, Raúl. Esperemos también que el
gobierno de España también contribuya a recuperar el espacio y el
tiempo perdido en la historia de los cubanos y cubanas, trabajando para
que finalmente se produzca la transformación hacia la libertad y la
democracia.