miércoles, 13 de febrero de 2008 17:37
Felipe Sánchez Barba
Batasuna amenaza con la guerra
Los últimos
acontecimientos en la lucha contra el terrorismo en nuestro país, tanto en el
frente judicial como en el policial, con la
suspensión del PCTV y ANV, y el encarcelamiento de los principales dirigentes
de Batasuna, parecen haber enfadado mucho al entorno de ETA,
tanto que han declarado por su cuenta la guerra entre el país vasco y el estado español, y pretenden involucrar al
propio PNV y a los medios de comunicación, sacando a la luz de nuevo el
fantasma de los GAL y realizándose algunas manifestaciones que recuerdan a la izquierda
aberzale más dura y radical, que no quisiéramos volver a escuchar.
Parece evidente que la
mejor fórmula de llevar contra las cuerdas a este atajo de delincuentes, terroristas
y encubridores de estos, es precisamente aplicar las leyes y usar las
herramientas que el estado de derecho tiene para acallar el sonido de las
bombas, el tiro en la nuca o sencillamente las palabras de provocación, que
parecen alimentar su estrategia política, amparándose en argumentos obsoletos
como la independencia del estado español, el alejamiento de la Constitución y
en mantener vivo un conflicto que solo ellos defienden de manera radical y
fanática, y que les debilita cada día más frente a los valores de la democracia
y de la convivencia pacífica, que defiende la mayoría de la ciudadanía, incluida
la vasca.
Ahora, cuando se
sienten en inferioridad de condiciones y claramente debilitados por las
acciones de las últimas semanas, hablan de que se sienten perseguidos y
acosados, y llaman al combate contra el estado, ignorando la opresión que ellos
practican contra políticos, militares, empresarios, periodistas y otros
colectivos. Aplicar sin excepción las leyes y actuar en consecuencia, es lo que
más ansia la sociedad española y lo que estaríamos dispuestos a mantener hasta
erradicar definitivamente de nuestra historia esta lacra del terrorismo y a
todos los que la amparan, puesto que es –tras la ruptura de la última tregua-
la única oportunidad para ello.