miércoles, 06 de febrero de 2008 18:43
Felipe Sánchez Barba
Deterioro del patrimonio rural
Hace pocos días fue testigo directo de cómo una
pandilla de moteros y de quadtreros irrumpía en un conocido camino
público de las proximidades de mi pueblo, en uno de estos últimos días
de lluvia en los que el firme de cualquier camino rural no está para
demasiadas piruetas ni rodaduras. Por unos momentos –les puedo
asegurar- creía estar inmerso en pleno rodaje de la película que
protagonizase Mel Gibson, Mad Max, pero en plena comarca de Las
Villuercas. Meses atrás, mientras caminaba por un sendero de montaña,
donde aún se conservan algunos tramos del empedrado original, me llamó
la atención la presencia de muchas piedras y gravilla en el mismo, algo
a lo que encontré respuesta cuando me encontré con mi amigo Jesús
Benito, un joven de Navezuelas, que muy enojado me narraba los efectos
del paso de algún grupo organizado a lomos de sus équidos motorizados,
cuyos componentes –contaba estupefacto- se habían aficionado a quitarse
el estrés de la semana en estas latitudes, causando graves daños en
nuestros caminos y vías rurales.
Aunque pueda parecer lo contrario, no estoy en
contra de que la gente en su tiempo libre se dedique a lo que le de la
gana, a lo que pueda o a lo que les dejen. En cambio sí estoy a favor
de que, quien ocupa su tiempo libre en fastidiar el patrimonio público
y universal de todos, como por ejemplo los caminos rurales y senderos,
a destrozarlos y a descargar su tensión en ellos, pague por ello de
alguna forma. Quizá en Extremadura, una región donde la naturaleza
todavía se conserva bien, deberíamos ir pensando en que determinadas
actividades ya comienzan a generar problemas serios de conservación,
que la Ley 12/2001 de Caminos Públicos de Extremadura está en vigor
para que se aplique, o que si queremos mantener el patrimonio rural, se
hace necesario articular algún tipo de canon que podría servir para
costear su conservación y mantenimiento, o sostener los numerosos
parques de maquinaria, que gestionados por las mancomunidades, operan
en la región.