miércoles, 07 de noviembre de 2007 8:36
Felipe Sánchez Barba
Indignación en las Hurdes
Si hace unos días reivindicaba para las zonas rurales una mayor cobertura digital , específicamente refieriéndome a la última reunión mantenida entre Fernández Vara y el Presidente de Telefónica, ahora quiero mostrar de nuevo mi repulsa y mi solidaridad virtual con las gentes de Las Hurdes, concretamente la cooperativa Apihurdes , quienes están sufriendo las consecuencias del abuso de esta empresa, y que viene a corroborar lo que tantas veces venimos denunciando, en este y otros medios, los que hemos decidido vivir en el mundo rural. Realmente es un tema preocupante, que se une a otros como el acceso a la cultura, las oportunidades formativas y laborales, la marginación política en ciertos ámbitos... Esta noche Nieves Moreno , periodista que lo fue del periódico Extremadura, profundizará con algunos contertulios y contertulias sobre este dilema o este binomio que ahora está tan de moda, de mundo rural y urbano, campo o ciudad, progreso o regresión, poblamiento y despoblamiento, en fin toda una serie de términos que solemos manejar, y que no son otra cosa que la evidente diferenciación que a veces intencionadamenente y otras no, existe entre las personas que vivimos en el medio rural y las que viven en el urbano. La cuestión es que es intolerable que una cooperativa agrícola, en la que a buen seguro estarán representados la amplia mayoría de ciudadanos y ciudadanas de una zona concreta, en este caso Las Hurdes , lleve 16 días sin teléfono, por negligencia de alguien. Da igual que sea esta, que la Jara Cacereña, que la Siberia, que la Campiña Sur, la cuestión es que debemos ser fuertes y atrevidos ante estos casos de abuso y de incompetencia, porque al final siempre pagan el pato los mismos. Desgraciadamente la mayor parte de los casos, que los hay, no salen a la luz pública, y tampoco existe la práctica de emprender acciones, porque delante se sitúa una todopoderosa compañía, con restos de monopolio y a la que ya va siendo hora de que se la ponga en su sitio, desde lo político y también desde lo social.