martes, 30 de octubre de 2007 16:44
Felipe Sánchez Barba
El papel de las cooperativas agrarias en el medio rural
Tras mi participación
en las jornadas de integración de cooperativas agrarias que la Unión Extremeña
de Cooperativas, UNEXCA, ha organizado recientemente, he detectado cierto
malestar y algunas reticencias en lo que supone conjugar el cooperativismo
agrario y el desarrollo rural en una región mayoritariamente agraria como es la nuestra. Hasta cierto punto, uno
que lleva trabajando con cooperativas de base en una zona de montaña unos
cuantos años, entiende que se hayan producido ciertos distanciamientos o poca
comunicación en determinados momentos. Ahora bien, esta no ha sido la tónica, y
existen multitud de hechos y de datos que corroboran que en aquellas comarcas
en las que ha habido acercamiento y participación del sector cooperativo con el
Grupo de Acción Local gestor de un programa específico de desarrollo rural, las
cooperativas han acaparado buena parte de los fondos recibidos, y han
contribuido a transformar el sector agrario. A pesar de ello, siempre se logra
un desarrollo más armónico y más equilibrado, cuando se logra el consenso y la
participación de todos y cada uno de los agentes que operan en el territorio,
públicos y privados.
El recién aprobado en
Europa, Marco Nacional de Desarrollo Rural -documento que recoge las
directrices y principios estratégicos del desarrollo rural en el periodo
2007-2013- y la futura Ley, hoy todavía proyecto, de Desarrollo Rural Sostenible
del Medio Rural, a la que me he referido en muchas ocasiones en este medio y en
otros, recogen numerosas medidas en las que se pueden beneficiar las
cooperativas agrarias, mencionándose expresamente en el texto, no porque sea un
capricho del político o del legislador de turno, sino porque a nadie se le
escapa la importancia y el papel que las cooperativas agrarias tienen en el
medio rural, como la primera empresa local, como generadoras de empleo, como
estructuras de participación democrática, como verdaderos motores de la
economía local en muchos casos y como consecuencia de lo anterior, fijadoras de
población en los pueblos. A pesar de todo, existen importantes retos a los que
hacer frente y que nos permiten imaginar un futuro mucho más prometedor. La
etapa que tenemos por delante, 2007-2013, es posiblemente una de esas últimas opciones
para aprovechar los recursos llegados de Europa, para dejarnos de mirarnos el
ombligo y empezar a caminar juntos, unidos de la mano y comenzar a fortalecer
las alianzas que nos hagan ser más competitivos. Sería sumamente interesante
comenzar a darle mayor protagonismo en las cooperativas a las mujeres y a los
jóvenes, incentivando su participación si fuese preciso con alguna medida
concreta. No estaría nada mal que las propias cooperativas empezasen a
diversificar sus actividades, sumergiéndose en nuevos nichos de negocio o en
algunos que existiendo todavía demandan una mayor presencia. En las
cooperativas están representados la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de
un determinado lugar, y por tanto el alma de la cooperativa también lo es del pueblo,
de la comarca o del espacio concreto en el que desarrolla su actividad. En este
sentido, si logramos que esta estructura asociativa alcance una dimensión
adecuada, más desde el ámbito
empresarial que social, estaremos contribuyendo sin duda al poblamiento de los
espacios rurales, que es, al fin y al cabo, uno de los pilares básicos de las
políticas del desarrollo rural.
Por todas estas razones
y porque creo firmemente en este posicionamiento estratégico considero que la
dimensión cooperativa ha de tenerse muy en cuenta en los futuros programas de
desarrollo rural, hasta el punto que en muchos lugares de Extremadura, por su
condicionantes físicos y sociales, el cooperativismo es la única fórmula de
abordar la modernización y la competitividad de las explotaciones
agropecuarias, generar valor añadido con sus producciones agroalimentarias y posibilitar
de manera indirecta otras oportunidades empresariales que contribuyan a
diversificar la economía local y a crear empleo.