viernes, 12 de octubre de 2007 7:44
Felipe Sánchez Barba
Lo rural y lo urbano, cada vez más cerca
Después de más de una década de lucha continua, de defensa a
ultranza –desde lo personal y también en lo profesional- del modelo de
desarrollo rural extremeño, específicamente en el lugar en el que se encuentra
este río escondido que da nombre a este blog, uno se siente realmente
satisfecho cuando escucha de palabras de los políticos ciertas reivindicaciones
y determinadas reflexiones que vienen a corroborar lo que este humilde habitante
del medio rural, reiteradamente y de muchas formas, ha venido denunciando en
aquellos espacios, virtuales y físicos, en los que ha tenido oportunidad de
usar la letra o la propia palabra.
Los
ruralitas (vocablo que uso, no existente en el diccionario de la RAE, que
pretende identificar a los hombres y mujeres que viven en los espacios rurales
y que contribuyen con su esfuerzo a limar los desequilibrios con respectos a
otros territorios o zonas denominadas urbanas) hemos encontrado en las
instituciones, concretamente en el gobierno de este país y en el de la región
extremeña, unos importantes y oportunos aliados. No olvidemos el impulso que se
le dará a estos espacios con la aprobación en el Congreso, espero que pronto, de
la Ley de Desarrollo Sostenible en el Medio Rural. Es obviatambién la
apuesta de Guillermo Fernández Vara y de su reciente
Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, ante el papel que el mundo rural
va a desempeñar en el futuro más inmediato, entendido este como la suma de la
actividad tradicional agraria y las nuevas actividades surgidas como
complemento a estas.
Este
discurso, ya maduro, de nuestro Presidente, plasmado en acciones y líneas estratégicas
en el programa electoral del partido socialista de Extremadura, con el que
concurrió y ganó los comicios regionales del 27 de mayo, en palabras de
reconocimiento en el discurso de investidura y en declaraciones continuas sobre
pactos y acuerdos globales, cobra cada vez más fuerza, tanta que incluso le ha
permitido solicitar el concurso del Presidente del Parlamento Europeo, Durao
Barroso, para que el mundo rural suspire tranquilo y esperanzado. Sin
duda, Vara sabe lo importante que para Extremadura y para la mayor parte de
este país suponen las políticas agrarias y de desarrollo rural, lo mucho que
han aportado y el futuro tan prometedor que se perfila si realmente se sigue
ahondando en esta forma de gestionar, de organizar los territorios y de crear y
generar riqueza y empleo. Por tanto, parece que quienes comemos del desarrollo
rural y animamos a quienes deciden apostar por quedarse en su pueblo ante
tentaciones realmente suculentas, nos sentimos muy satisfechos a día de hoy de
las políticas que desde Extremadura se están implementando en torno y para el
desarrollo rural.